1. Business Leaders
  2. Edición 8
  3. Negocios

Mis primeras experiencias con la globalización y los negocios

Durante mi primer semestre de negocios, he tenido la oportunidad de convivir, aprender y colaborar con personas de diferentes países, culturas y formas de pensar.

Por Andrea Ávila Edición 8 · Ene - Jun 2026 2 min de lectura
Imagen: Business Leaders, edición 8, pág. 62.

Durante mi primer semestre de negocios, he tenido la oportunidad de convivir, aprender y colaborar con personas de diferentes países, culturas y formas de pensar. Estas experiencias han enriquecido mi formación profesional y mi capacidad de adaptación, un elemento clave en el mundo empresarial actual.

Mi primera interacción con este entorno global ocurrió durante un proyecto con Impro, empresa de origen chino con operaciones en San Luis Potosí. En este reto, colaboramos con un gerente turco que enseño que la comunicación puede fallar por diferencias culturales, y no solo por el idioma. Estos errores en el caso de empresas multinacionales podrían generar conflictos laborales, retrasos en la producción o pérdidas económicas. Casos como la alianza fallida entre Daimler y Chrysler, donde los estilos de comunicación alemán y estadounidense no lograron alinearse, reflejando que el entendimiento intercultural no es un detalle, es un factor estratégico.

Mi segunda experiencia llegó en un entorno extra-académico: el equipo de fútbol del campus. Una compañera alemana, que ha vivido en distintos países, al llegar tenía dificultades con el español, y para poder comunicarme asertivamente con ella, tomamos la estrategia de hablar una mezcla de inglés y español y tener empatía. Este tipo de acuerdos y estrategias son muy importantes para cualquier empresa multinacional, como lo son los equipos profesionales de fútbol. Aprendí que la comunicación efectiva no solo mejora la convivencia, determina resultados y la cohesión de todo un equipo.

La tercera experiencia que fortaleció mi visión sobre la globalización fue en el salón de clase, de la mano de la profesora Daniela Pérez, originaria de Venezuela. Con ella no solo aprendí conceptos clave de negocios internacionales, sino también las diferencias culturales que influyen en la forma en que los países negocian, se comunican y gestionan relaciones. Su estilo directo y expresivo, característico de su cultura, me abrió un panorama más amplio sobre cómo la diversidad favorece la comprensión del mundo globalizado.

Estas tres experiencias me mostraron que la globalización exige una comunicación clara, sensibilidad cultural y trabajo colaborativo. Equipos como el Manchester City son ejemplo de éxito por su manejo profesional de jugadores internacionales y su estructura multicultural, con estrategias globales y comunicación clara. En contraste, el Paris Saint-Germain llegó a tener temporadas de conflictos y bajo rendimiento, por la falta de cohesión entre jugadores de distintas culturas y estilos de comunicación.

Mis mayores aprendizajes fueron que la globalización no solo se aprende, se vive. Entendí que la comunicación es tan importante como cualquier conocimiento técnico, porque de ella dependen la coordinación, la confianza y el éxito de cualquier proyecto internacional. Un malentendido puede frenar avances, mientras que una comunicación clara puede convertir la diversidad en una enorme ventaja. Hoy sé que liderar en un mundo interconectado implica adaptarse, escuchar y transformar las diferencias culturales en oportunidades para crecer, y este primer semestre ha sido solo el inicio de ese aprendizaje.

Léelo en la revista Business Leaders · Edición 8 Abre el artículo con su diseño original, página 62 →