1. Business Leaders
  2. Edición 8
  3. PrepaTEC

Más allá de las fronteras: el gran poder de la multiculturalidad

La multiculturalidad siempre ha estado presente en nuestra historia; sin embargo, actualmente podemos comprenderla y dimensionarla mejor gracias a la conexión que existe entre distintas ideas y…

Por Pamela Almazán Edición 8 · Ene - Jun 2026 3 min de lectura
Imagen: Business Leaders, edición 8, pág. 52.

La multiculturalidad siempre ha estado presente en nuestra historia; sin embargo, actualmente podemos comprenderla y dimensionarla mejor gracias a la conexión que existe entre distintas ideas y culturas. Actualmente vivimos en una época donde las fronteras no detienen la convivencia entre distintas tradiciones. Esta diversidad nos enriquece y transforma a nivel personal, ampliando nuestra visión sobre el mundo desde diferentes perspectivas.

Este concepto de multiculturalidad nos ayuda a comprender que en este mundo no existe una sola manera de ver la vida, sino millones.

Durante mi estadía en Hamilton, logré experimentar esa gran riqueza cultural de manera cercana. La primera cosa que logró sorprenderme fue la diversidad que hay en cada lugar. El escuchar diferentes idiomas cada día era de lo más normal. Era como si Hamilton fuera un mini mundo en una ciudad.

En mis clases, la multiculturalidad era más intensa y notable. Tenía compañeros que provenían de diferentes lugares: Turquía, Rusia, Brasil, China, Tailandia, Ucrania y muchos más. Al principio los acentos y las distintas tradiciones afectaban un poco la comunicación; sin embargo, con el tiempo logré comprender que, más que una dificultad, era una oportunidad para aprender. Cada persona tenía una manera distinta de ver las cosas, y esto hacía más interesante todo. En ese momento fue cuando entendí que la multiculturalidad trata sobre respetar y convivir con cada una de las diferencias. Incluso llegué a aprender palabras en otros idiomas y pequeñas costumbres que tenían mis compañeros en su cultura, las cuales me ayudaron a conectar de mejor manera con cada uno de ellos.

Fuera de los salones de clases, la ciudad seguía reflejando esa pluralidad. En los supermercados podía encontrar productos de casi cualquier parte del mundo: pan árabe, sushi, etc.

La multiculturalidad no es perfecta; existen los desafíos, las barreras, los prejuicios y los grupos que prefieren solo mantener una convivencia entre los suyos. Sin embargo, Canadá logró convertir esa gran diversidad en su identidad, y en Hamilton pude notar ese esfuerzo tan genuino por fomentar el respeto y la inclusión.

Durante todo este semestre, aprendí muchas cosas que van más allá de lo académico. Aprendí a valorar y a entender el poder y la influencia que tienen los encuentros entre diversas culturas. Además, concienticé que el vivir en un entorno multicultural te impulsa a salir de tu zona de confort, pero al mismo tiempo te enriquece.

Esta gran multiculturalidad que había en Hamilton logró transformar mi manera de aprendizaje.

Cada plática, cada comida con mis amigos y cada gesto distinto fue una lección sobre comunicación, empatía y adaptación. Logré comprender que la educación multicultural fomenta siempre el pensamiento crítico, lo cual considero que es una habilidad esencial para la toma de decisiones en el futuro.

Cuando regresé a México, logré comprender que cada uno de nosotros puede fomentar la multiculturalidad en nuestro propio entorno, con pequeñas acciones de apertura y respeto hacia cada una de las culturas.

Esta gran experiencia que viví en Hamilton me ayudó a aprender que la multiculturalidad amplía la mente y nos recuerda que la diversidad no nos divide, nos une día con día. Más allá de cada una de las experiencias que viví, este intercambio me ayudó a descubrir que la diversidad es una realidad y forma parte de nuestra esencia como humanidad.

Léelo en la revista Business Leaders · Edición 8 Abre el artículo con su diseño original, página 52 →