1. Business Leaders
  2. Edición 8
  3. LIFE

Tres patrias en el corazón

Cuando le cuento a alguien que soy de Honduras y crecí en Costa Rica, no falla en salir la pregunta: “¿Cuál de los tres países te gusta…

Por Atenas Lucia Edición 8 · Ene - Jun 2026 3 min de lectura
Imagen: Business Leaders, edición 8, pág. 38.

Cuando le cuento a alguien que soy de Honduras y crecí en Costa Rica, no falla en salir la pregunta: “¿Cuál de los tres países te gusta más?”

Para mí, no hay una respuesta. Cada país me ha marcado de una manera diferente. Llevó a Honduras en la sangre, es el país en el que pienso cuando digo “quiero ir a casa”, y Costa Rica es la tierra que me vio crecer, un hogar que no puedo negar. Sin embargo, mudarme a México es una de las decisiones que más me ha ayudado a desarrollarme. La increíble oportunidad de poder estudiar en una de las mejores universidades de Latinoamérica es algo que no podía dejar pasar.

Imaginen cómo me sentía un día en julio de 2023, cuando tuve que empezar a empacar toda mi vida en una maleta. No sabía ni por dónde empezar, ¿mi ropa, las cartas que me habían regalado las personas mas importantes de mi vida, la comida hondureña, o las cosas que necesitaría siendo foránea viviendo lejos de casa por primera vez?

Cuando salí de mi casa camino al aeropuerto, sentí que dejar mi hogar atrás crearía un vacío que sería imposible de llenar. Pero en realidad, era un espacio creándose en mi corazón; un lugar donde ahora iba a establecer un nuevo hogar en México y a construir una familia que yo misma iba a ir formando durante mi carrera. Aunque para muchos el cambio entre Centroamérica y México puede no ser tan radical, para mí sí lo fue. Una historia que me encanta contar para mostrar estos choques culturales fue la primera vez que escuché a alguien decir “aguas!” y yo no tenía idea de qué significaba “cuidado". O la vez que, pensando que sabía bailar de todo, vi a mis amigos mexicanos bailar huapangos en una fiesta. Recuerdo ese día con muchísimo aprecio, pues al momento que mis amigos me empezaron a enseñar, sentí que la cultura mexicana estaba empezando a formar parte de mi historia.

Eventualmente, los desayunos de baleadas o gallo pinto con mi familia empezaron a ser desayunos de chilaquiles con mis amigos de la carrera. Mis domingos familiares en casa se transformaron en domingos de amigas explorando mis nuevos restaurantes favoritos en Monterrey.

No se trata de que una experiencia esté reemplazando a la otra, sino de que, a medida que he crecido, siento cómo cada lugar en el que he vivido ha sembrado una semilla en mí.

Estos cambios, aunque pequeños, no han sido fáciles. Sin embargo, gracias a AECA, la Asociación de Estudiantes de Centroamérica y el Caribe en el Tec, no he tenido que dejar atrás mi cultura durante mi estancia en México.

Esta increíble comunidad se convirtió en mi red de apoyo, permitiéndome compartir la música, la comida y la calidez de mi hogar con el resto de la comunidad del Tec Campus Monterrey.

Así que, volviendo a la pregunta inicial: “¿Qué te gusta más, México, Honduras o Costa Rica”?

Mi respuesta sigue siendo que no puedo elegir. Me gusta la hondureña que sigo siendo, la que valora la calidez de mi gente y extraña el sabor de una baleada a la hora de la cena. Me gusta la tica que llevo, la que me enseñó la “pura vida” y la tranquilidad. Pero también me gusta la versión de mí que está creciendo México, la que ahora sabe bailar huapango y toma decisiones valientes para su futuro. Para mí, no se trata de elegir un hogar, sino de reconocer que ahora llevo tres patrias en el corazón, y las tres me han hecho la persona que soy.

Léelo en la revista Business Leaders · Edición 8 Abre el artículo con su diseño original, página 38 →